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domingo, 15 de marzo de 2015

EQUILIBRIO



EQUILIBRIO
  Con todo y con eso la sangre tira mucho, aunque lo que hayas compartido con tu gente no hayan sido más que fatiguitas y miserias.
  Era mucho más de medianoche cuando pedí a Bernadette que llamara a un taxi…
Jahrling había decidido avisar al mando militar.
  Cuando regresé allí en 1963 trabajaba para Alemán Valdés, el expresidente, que tenía una oficina de turismo.
Yo estaba sobrecogido mientras ella me llevaba firmemente de la mano hasta un comedor con paredes decoradas con imágenes de los misterios de Démeter.
  Nos proporcionaron unos guías para que nos condujeran a donde podíamos abastecernos de comida.
Todas las mañanas, cuando oía pasos en la escalera, esperaba que fuera mamá que venía a darme los buenos días, y yo la saludaba con buenas maneras, ya que de verdad, de que me mirara con buenos ojos.
Llamadme Ismael.
Rogers es un mayordomo de primera clase.
 ¡Se lo aseguro! Dijo el médico.
En 1882, un grupo de devotos intentaron reorganizar la cofradía eligiendo oficiales para la junta de gobierno y retomando advocaciones de la hermandad extinguida.
Esto por razones muy obvias, me pareció completamente imposible de realizar.
Teus país eran xitanos, e ti hoxe eres marqués, mais… que… Que o fin y o cabo un ven donde ven.
Cinco años juntos, cinco años en prácticas bilaterales como cartógrafos novatos, cinco años dibujando al tuntún esta topografía emocional que hoy nos orienta, nos guía y de vez en cuando nos hace, hasta perder el sentido…
Empezaron a cambiarse para salir a disfrutar de una cena tranquila, esperando a que la Tv emitiera el informativo.
En un puente construido para salar el peligroso cauce del Tajo, alejado de grandes núcleos de población.
Siguió el trazado de la tubería por los túneles de paredes curvadas de ladrillo rojo durante casi un kilómetro, esforzándose para no perderla de vista entre aquella maraña de tuberías.
Hace cuatro o cinco años, una profesora de portugués (dicen que a causa de una ruptura sentimental) se voló la tapa de los sesos: la sustituta de la jefa del departamento de inglés (diagnóstico: cáncer) se abrió las muñecas en la bañera de su casa: el profesor de Biología (le quedaban 6 meses para jubilarse) se envenenó con pastillas y murió mientras dormía.
Te quiero porque me das de comer, David Llorente.
El champú familiar Deli Plus, contiene extractos de frutas cítricas, ricas en vitaminas y antioxidantes, que aportan al cabello de toda la familia, salud y vitalidad.
Canturreó entre dientes, abstraído, fatalista.
Nadie dijo que fuera fácil dejar atrás la humilde casa de inquilinato en el barrio de Barrancas, la cuesta africana flanqueada por cadáveres resecos, donde ni siquiera las hienas tenían humor para reír.
Como consecuencia del pecado, se encuentra parcialmente débil y a oscuras.
Sin embargo, ahora que el sol se escondía, estaba en un país diferente, era un extraño en una tierra extraña.
Tuve la sensación de que gradualmente se iban disipando las brumas que enturbiaban mi cerebro y empezaba a tener una vaga e incierta percepción de la verdad.
La vaca con manchas negras tiraba del carrito con ruedas de bicicleta.
Tanto pensar en Astrid despertó en mí el deseo de telefonearla para contarle lo sucedido, que abandoné la habitación de puntillas y la llamé.
Poe favor, analiza dónde está tu atención en este momento, en ellos recuerda su antigua condición si no sus dagas y sus pistolones.
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.
El mayor catalizador del cambio en las relaciones, es la aceptación total de tu pareja tal y como es, dejando completamente de juzgarla y de dejar cambiarla.
No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.
Pues él había trepado por mis costillas hasta coronar la cima de su escalafón mientras yo declinaba, por su influjo, hasta tocar el fondo de la escala social y acabar en esta benéfica institución.
Pero he llegado a la conclusión de que no es necesario ni oportuno decir siempre y ante todos lo que piensas, y de que hay cuestiones respecto de las que más vale pecar por defecto que por exceso.
Tomás era un muchacho meditabundo y reservado al que la gente temía por su aspecto de matón, serio y amenazador.
A unos pasos de su destino, Jacobo se giró y dijo en voz baja: “la tradición dicta que hay que ponerse de espaldas y tirar una moneda al agua por encima del hombro, para así asegurar el retorno a la Ciudad Eterna”.
El tren vibró como si se agitase por dentro, descargado toda la energía de sus entrañas, y el cuerpo de ella se estremeció quebrado al comprobar que el tren se movía lento.
Cassandra sabía que los autobuses serían rojos, claro, y de dos pisos, pero verlos moverse pesadamente en dirección a los lugares como Kensington High y Picadilly Circus anunciados en sus ventanillas era, sin embargo, sorprendente.
Daisy sintió una extraña sensación de miedo ante la perspectiva de que Lloyd se marchara de Aberowen sin saber que ella lo amaba. No sabía muy bien porqué, pero tenía que decírselo antes de que se fuera.
Narciso la obsequió con su carcajada más odiosa.
Un amigo fotógrafo pasó un tiempo en Japón y recuerdo que a su regreso no paraba de hablar de la belleza de los jardines del país nipón.
Nos marchábamos al día siguiente y era urgente salir de Roma con el agua bendita.
Sofía escribió que podemos saber que la luna no es un queso y también que hay cráteres en la calle posterior de la luna, que tanto Sócrates como Jesús fueron condenados a muerte y que todos los seres humanos van a morir antes o después, que los grandes templos de la Acrópolis fueron construidos después de las guerras persas y que el oráculo más importante de los griegos fue el de Delfos.
Pero a pesar de los esfuerzos, llegó el momento en el que debimos rendirnos a la terca realidad: la tempestad iba en aumento.
Lo único que yo quiero hacer es acurrucarme en su regazo, es todo lo que he querido hacer desde anoche.
A la tarde, el canario se vino al tejado de la casa grande, allí se quedó largo tiempo, latiendo en el tibio sol que declinaba.
Para quien no lo sepa, las pelotas son altamente inflamables.
Pero no quería cerrar los ojos y prefería seguir escrutando el patio, las dos farolas que iluminaban las paredes del motel, las sombras que los fogonazos de la luz de los coches abrían, semejantes a colas de cometas, en los alrededores oscuros.
Por la ventana entraba la luz de la mañana, que dio de lleno sobre los objetos que la mujer sostenía en las palmas de las manos.
Resultaba imposible aburrirse en esa casa llena de libros y de parientes estrafalarios.
Él nos empuja suavemente, nos alborota el pelo, se pone de pie, nos tiende dos fustas y se acuesta en la cama, de cara. Dice una sola palabra, que sin conocer el idioma, entendemos.
Y yo me quedé estupefacto, la Montera en una mano, los dedos de la otra tocando incrédulos, la boca que Angélica de Alquezar había besado.
Se parte la también llamada “falsa calabaza” en trozos grandes.
El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce, ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
Había sido condenado a arresto domiciliario, hasta que finalmente la policía francesa, bajo supervisión de un miembro de la Gestapo alemana, se lo había llevado detenido.
María observó que Caridad se detenía entre las tiendas a medio montar y los chiquillos amontonaban leña y rastrojos.
En febrero podía llegar a hacer mucho frío en Gales. Aunque no nevara no hiciera viento el aire húmedo traspasaba el abrigo de Peter y le calaba hacia los huesos mientras permanecía delante de una de las docenas de librerías que se sucedían en las estrechas calles de Hay.
Paéceme por tanto adobío, díxome Marcelina, que temos visita de algunha marquesa, ou quizá seña a doña infanta de Irlanda, que dicen os papés que perde cada día o ben da vista.
Por descontado no pedí, a lo largo del tedioso viaje, ningún trato de favor.
Conduje a la aventura sin saber hacia dónde me dirigía. De vez en cuando adelantaba coches y remolques de turistas; el tiempo presagiaba el fin del verano.
La vida concede ciertos privilegios, y tener algunos amigos leales, sólidos como rocas, es uno delos míos.
El criado de pie en la sombra, vio que su peculiar señor terminaba de leer la carta.
Hoy mama ha muerto
La voz del alguacil sonó cortante entre las piedras, el niño tras la tapia sintió que se le erizaba el pelo de la nuca.
Al español siempre se la ha gobernado a golpes, aunque en nuestros días los gobernantes se sujetan algo por cuestión de protocolo.
Le despedí con saludo militar y le vi partir gallardo como un gallo rumbo al gallinero.
Elisenda Trastamara tiene 84 años, es la encargada de la Basílica de la Macarena.
En cuanto la señora joven y alta se dio cuenta de que las estaba mirando, se calló y le dijo algo a Griselda antes de levantarse y bañarse, y aun peor: que la otra muerde sin hinchar y la tuya hincha por nueve meses.
Si no lo veo, no lo creo, ¿Cuándo acabará de aprender este marica?, le están entrando a huevo y no corta pluma, ¿te das cuenta Paco?
Apretó la bolsa para protegerse el vientre y caminó por la acera con la cabeza baja, ahora sin mirar nada ni a nadie, procurando al principio no acelerar el paso
Me pregunto si realmente ocurrieron o fueron fruto de la fantasía morbosa producida por mi enfermedad; sea lo que sea, en definitiva poco importa, porque sólo esto tengo por cierto: que dentro de unos años será como si nada hubiera existido.
Aurelia nunca llevó a Yago a la iglesia para encontrarse con aquel.
Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro.
Señor, respondió Sancho, si va a decir la verdad, la carta no me la trasladó nadie, porque yo no llevé carta alguna.
No me pescarás catando Ron, ni tanto así, sino nada más que lo que cabe en un dedal, para dar buena suerte, por supuesto, en la primera ocasión que tenga.
Diferencia entre el espíritu de geometría y el espíritu de finura: en el primero, los principios son tangibles, pero están alejados del uso común; de manera que cuesta trabajo volver la cabeza hacia ese lado, por falta de costumbre; pero por poco que se vuelva hacia él, se divisan de lleno los principios, y sería necesario poseer un espíritu del todo falso para razonar mal con principios que caen tan de su peso que es imposible pasen inadvertido.
Como si estuviera ensayado -pero no podía estarlo-, en el siguiente movimiento raudo del gordo fue ceñirle el pañuelo al cuello a McGraw de rodillas y empezar a tira de las puntas para estrangularlo allí mismo.
Es de noche y el mundo está quieto.
Además, escucha querido, cuando te den el éter, piensa en lo que sea, pero no en nosotros, porque bajo los efectos de la anestesia la gente se vuelve muy habladora.
A sus órdenes, Daniel.
Finnik se remonta a la ascensión política de Snow
Destinados para María y San Juan, no quedaba más que la Magdalena y los pies de la cruz.
Al considerar los ciclos de nuestras vidas, es importante recordad que no hay nada absoluto.
Por más que nos despojemos de nuestros vestidos, no llegaremos nunca a la desnudez, pues la desnudez es un fenómeno del alma y no el hecho de arrancarse un traje.
Contó el violonchelista en la tertulia de don Luis de Castro el remate del ingenioso Almanaque anunciador que se trazara Aurelio.
En la segunda fotografía la joven Abisinia parece perdida en una plaza por donde transitan seres tan anónimos como perdidos.
Luis Reigosa era saxofonista de jazz, estaba soltero y vivía solo, su madre residía en una pequeña casa a la orilla de la vecina ría de Pontevedra, en la villa marinera de Buey, donde también era originario el muerto.
Estáis en una situación difícil caballero, pero no os deis por vencido, regresad mañana cuando yo haya descansado.
Nadie puede ignorar las enormes posibilidades de este nuevo mercado.
El hiperrealismo es hoy en día el contrapeso al arte abstracto.
De pronto, el detalle imprevisible.
Un mar imponente se desgajaba para sumirse en el olvido a los pies del precipicio, y la espuma salía proyectada por encima del acantilado.

Cuando Katherine, finalmente habló, lo hizo con voz apagada y fría